Personalidades

El Doctor Cruciani

Sin decir más nos sumergimos en el recuerdo de nuestros mayores que son los indicados para rememorar si de eso se trata.
Esta vez nos amparamos en los escritos de Silvestre Otazú, quien con anticipación a esta web anduvo ya por esos rincones de la memoria de aquellos que se encargan de mantener viva la llama de la buena vecindad a través de sus relatos.

Que si debemos decir de alguien algo será entonces del Dr Cruciani, vecino de nuestro barrio capaz de ser pintor, esculpir, hacer periodismo, ser escritor, crítico de arte, jinete consumado, nadador, además de poder construir una casa con sus propias manos y ser orador político, que además era una figura mundialmente reconocida en materia de alergias y creador fue del Servicio de Alergias del Hospital Ramos Mejia, a quién también le sobraba tiempo como para ser miembro fundador de la peña Pacha Camac, de la Universidad Popular de Boedo y además del teatro libre Florencio Sánchez, que lo tuvo como primer presidente ... y como si eso fuera poco salía de pegatina para los periodos eleccionarios en pro de su partido, el socialista.
Pero el detalle, a mi entender que plasma fielmente que clase de persona era el Dr Crusiani fue que jamás cerró las puertas de su casa sita en Boedo 942, donde tenía su consultorio, nunca se cerró ninguna puerta ... ni siquiera la de su dormitorio, por lo que quien necesitara de los conocimientos del galeno solo tenía que llegar hasta su dormitorio y zamarrearlo según su desesperada situación lo demandara.
Disfrutaron de su amistad, entre otros, Enrique Carlos Tuñon, Raul Mazza, Leónidas Barletta, el Negro Saldías y otros más.